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PARA QUÉ SIRVE UN TORNILLO

PARA QUÉ SIRVE UN TORNILLO

¿Qué podríamos decir sobre los tornillos? A simple vista parece que es un elemento que no tiene mayor importancia, pero lo cierto es que son pieza clave sin la que máquinas, muebles, soportes y otros objetos, no podrían unirse y no llegarían a ser lo que son, la perfecta unión de varios elementos.

             Esto es un ejemplo claro de la utilidad de un tornillo. La investigación biomédica experimenta con materiales naturales, en este caso concreto con seda, producida por gusanos en laboratorio y cuyas propiedades podrían llegar a suplir a los actuales tornillos de titanio, ya que se desharían en nuestro organismo por sí solos, ahorrando en operaciones quirúrgicas (datos tomados de NGS, Nov/2014).

            Pero nuestros fines en la no son tan científicos. Desde aquí sólo pretendemos contribuir al buen funcionamiento del ámbito de la ferreteria industrial, para lo que la tornillería, incluídas todas sus variantes con tuercas, arandelas y demás, los anclajes y otros tipos de fijaciones, son piezas clave: sin ellos no podría pasarse al siguiente escalón.

Acerca del tornillo

            De él podemos decir que es una pieza normalmente metálica y alargada, con forma cilíndrica y roscada y con una cabeza desde donde se ejerce la fuerza necesaria para su fijación, y cuya utilidad es unir o sujetar objetos.

            Prácticamente todos están regulados por normas DIN, y normalizados en todos sus aspectos, como los materiales y sus calidades. La mayoría son de aluminio y/o acero, aunque con distintas aleaciones. La Norma EN-ISO 898-1 establece una serie de calidades que van desde la más baja (4.6) a las más alta (12.9), que deben ir señalizadas en la cabeza del tornillo. Esto significa que un tornillo de calidad 12.9 aguantaría una presión de 1200 MPa (megapascales, unidad que mide la presión) y representaría la dureza del material, y un 90% aproximado de resistencia a la tensión, es decir, la resistencia a partirse. Según el uso que vaya a hacerse se requiere una dureza u otra, pues es un problema el que por excesiva dureza se parta o no sea lo suficientemente moldeable para el uso que se le vaya a dar.

            Los tornillos tienen dos partes: la caña o cuerpo y la cabeza. Se miden normalmente en milímetros si se usa el sistema métrico decimal, o en pulgadas o sus fracciones, si se usa el sistema inglés. Hay varios tipos de rosca, siendo las más usadas la rosca métrica y la withworth, aunque hay muchas más. El sentido habitual es a derechas, excepto en piezas especiales muy concretas, en contratuercas, etc. La relación entre longitud y diámetro es proporcionada, es decir, a una cabeza pequeña le corresponde una caña proporcional a su diámetro. También varían las cabezas en cuanto a forma, preparadas para distintas herramientas: llaves allen, destornilladores de estrella, etc.

            Existen una gran variedad de tornillos, según sus formas, sus tamaños, sus calidades…Por ejemplo hay tornillos en miniatura que requieren herramientas de precisión adaptadas a sus cabezas; tornillos de alta resistencia o TR, que por la excepcionalidad de sus materiales necesitan una certificación; tornillos que por su forma se convierten en material de un solo uso, como es el caso de los inviolables; tornillos que por lo característico de sus materiales tienen usos muy concretos, como los de titanio usados para la industria aeronáutica o la medicina (pues es un material no tóxico para el organismo)……y así podríamos continuar un buen rato.

            La gran mayoría de los tornillos que usamos son de acero y aluminio aleados, y no suelen tener mucha resistencia a la corrosión. Para corregir esta deficiencia, se usan distintas técnicas de cincado, que los recubren para hacerlos más resistentes: el cincado electrolítico, la galvanización en caliente o el pavonado, son las técnicas más frecuentes usadas para tal fin.

Los tornillos en nuestra ferretería

            Y tras contaros brevemente lo más básico de los tornillos, os enumeramos los tipos de tornillos que más demanda tienen en mostrador o, al menos, los que estamos tras él así lo vemos:

Tornillos para madera. Tienen la punta más estrecha y afilada para abrir camino en la madera, y distintos tipos de cabeza.

Tornillos autotaladrantes. Su punta es una broca para abrir su propio camino a través de la chapa.

Tornillos de rosca métrica. Son los más usados y variados en sus cabezas: DIN 931 y 933 la tienen hexagonal; DIN 912 y 7991, allen; el DIN 965 presenta la cabeza avellanada; el DIN 7985, cilíndrica….

Todos estos modelos, y muchos más, están presentes en nuestras estanterías. Cajas y cajas, metros y metros de exposición, a lo que sumamos también una larga lista de la tornilleria inoxidable que habitualmente nos pedís….Y para lo que no tenemos aquí, contamos con la posibilidad de conseguiros materiales que por su calidad, sus dimensiones u otras características son más difíciles de encontrar. Ponemos nuestra profesionalidad al alcance de vuestra mano….venid y preguntad.

P.Parra (14/08/2015)

5 Comentarios

  1. Muy interesante la información sobre la dureza de los tornillos…ahora tengo más claro lo que quiero cuando voy a la ferretería.,..muchas gracias

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  2. o que bien chevre la informacion

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  3. que way de informacion grasias me sirvio para una tarea

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  4. Estoy maravillado de encontrar esta web. Quería daros las gracias por escribir esta obra maestra. Sin duda he gozado cada pedacito de ella. Os te tengo en la lista para ver más cosas nuevas de este blog .

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    • Muchas gracias, nos encanta que le guste nuestra pagina!
      Un saludo.

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